jueves, 9 de marzo de 2017

Encuentro de mujeres historietistas en Argentina. Por Katherine Supnem.

Febrero, año 2017. Buenos Aires Argentina.

Resumen:
Fui invitada por el colectivo internacional de historietistas Chicks on Cómics (Aquí su blog) que planearon este evento desde hace mucho tiempo atrás y que también se inspiraron en Brasil para armar su primer encuentro de mujeres historietistas. En este evento participé de dos charlas, de la mayorpía de los talleres que organizaron de forma gratuita y con materiales incluídos, vendí cómics (no lo esperaba), conocí a chicas de allá a las que les gusta mi trabajo y participé de su fanzine colectivo sobre ARTE, donde colaboraron más de 150 mujeres (Ver aquí). Conversamos y planeamos un futuro feminista y latinoamericano en el cómic. Además, las chicas de Carnes Tolendas (colectivo de cómics activistas, sobre política y sexualidad inspirado en Tetastristes Cómics) también me invitaron a charlar y a tramar para el futuro. De ese tramar salió mi participación con ocho páginas de cómic en el segundo libro de la Revista Clítoris (sobre cómic, género y feminismo) el que será lanzado en el mes de Junio con la editorial Hotel de las ideas. Aquí les dejo los programas y eventos, páginas web, fotos y dibujos que realicé para registrar lo que viví.

Del 11 al 18 de Febrero, con Chicks on Cómics














Dibujo de Maco en Instagram <3



19 de Febrero, con Carnes Tolendas.

Evento: https://www.facebook.com/events/268022353620064/268026583619641/





Diario Dibujado:

A pesar de haber en el ambiente Latinoamericano un aire pestilente a "Globalifobia", como le dice Gabriel Puricelli en el Le Monde diplomatique de Argentina -que más viene de la clase política (gringa y de derecha) que de los ciudadanos- pareciera ser que a nivel artístico todo es diferente. Estamos acostumbrados al paso casi libre de latinos de un país a otro, más si llevan consigo sus relatos artísticos y sus obras. Viajamos de aquí para allá de la forma que sea, como me decía Noir Yaguara de Cuneta Maldita, una historietista Nómade que ahora vive en la V región, por ahora: Viajamos en camión haciendo auto stop, en auto con grativiajes a cambio de fanzines y stikers, en avión cuando nos ganamos fondos del estado o cuando nos invitan con el pasaje pagado, pero no hay limitantes para no moverse y en ese punto agradecemos lo poco beneficioso de los tratados comerciales -que más bien promovían un tráfico de mercancías, pero no de personas-. Me puedo mover por Latinoamérica con mi carnet de identidad, sin pagar los cien mil pesos chilenos que cuesta el pasaporte, pero no toda Latinoamérica es igual. Mientras más cerca de los gringos esté tu país, más violentas parecen las políticas de inmigración, como me decía Power Paola, que para entrar a Chile le hurgaron hasta el alma, lo que nos dice que si vienes de Colombia tienes que enfrentarte a la violación de tu intimidad en búsqueda de droga y armas, aunque vengas invitada a cuestiones artísticas, a publicar tus libros o a dar charlas.
Cuando llegué a Argentina lo único que me pareció raro fue la insistencia en mi celular, parece que Chile, con todos sus tratados de libre comercio, es el dealer de celulares y televisores para el resto de los países y siendo históricamente un país caro, luego de la aparición de las tarjetas de crédito en los 90, hoy Argentina está más caro que Chile y no sé cómo sobreviven a esa inflación y a las políticas públicas de sus nuevos gobernantes, pero pareciera ser que siempre han estado en ese desequilibrio político y que tampoco es novedad en el resto de los países de nuestro continente: desorden, corrupción, tierra de nadie -o tierra de los empresarios solamente-. Creo que me hizo un poco de daño llegar a Argentina y leer el Le Monde porque pude atar varios cabos sueltos y darme cuenta que al final los tratados económicos sólo buscaban tráfico de mercancías pero no de personas y de cultura, por sobre todo de cultura. Ahora tienen miedo a la transmisión de verdades y a esa pequeña unificación media de izquierda que tenemos los latinos, porque como en la Alemania antigua, nos van a poner un muro que no solamente separa México de EEUU sino que nos deja a todos los latinos fuera del norte del continente. Y aquí, en ese contexto, estamos nosotras, las historietistas feministas, haciendo nuestros eventos, con la propaganda xenofóbica de los candidatos de derecha que le copian a Trump, con la propaganda en contra de la diversidad en la identidad de género y con nuestras fronteras que parecen abiertas pero que siguen siendo límites, más bien aparentes, gracias a internet.



Con amigas realizamos en Chile: Comiqueras, el primer encuentro de historietistas mujeres cis y trans, que hacen fanzines. A ese evento lleno de Charlas, cómics y talleres, fue uno sólo de nuestros amigos a nuestro evento: Gaspar, quien entendió que un evento hecho para mujeres historietistas no excluye a los hombres para asistir escuchar, sino solamente para exponer su palabra y sus trabajos, porque si bien ellos a sus eventos no le ponen "La historieta de los hombres" convocan sólo a público masculino heterosexual. Así que en ningún caso se les deja fuera como público, pero pareciera ser que como ya no son el centro de la atención, no les interesa ir, a pesar de que cuando son ellos los protagonistas, nosotras somos las primeras en colaborar. Algo similar me contaban las Chicks, al verse extrañadas por la poca presencia de amigos comiqueros en su evento, eso que duró una semana entre charlas y talleres.


Después de cada día nos juntábamos a comer, a conversar. Todo se sentía como estar con un curso, como cuando éramos estudiantes. Conversamos, tras bambalinas, sobre materiales, sobre arte, sobre nuestras vidas y otras cosas que hacen los seres humanos. Aprendí a conocerlas y de a poco me fui sintiendo en casa. Esa sensación de hogar se me hizo muy agradable, porque generalmente en los eventos de cómic sólo hay farandulización de las figuras y el contacto como seres humanos, con el público, se da super poco. Aquí nunca hubieron estrellas, sólo chicas dialogando. Tal vez esa sea una de las diferencias que me permiten ver los eventos de mujeres comiqueras.




Durante las charlas me dediqué a tomar apuntes y a dibujar algunas cosas que iban saliendo, ya que mi memoria es muy frágil y tengo que anotarlo todo. Hablamos sobre historieta latinoamericana, sobre autobiografía, sobre creación y nos fuimos dando cuenta que las comiqueras en latinoamérica comenzaron a autoconvocarse y a reunirse gracias a células o intereses feministas, a las ganas de cambiar el panorama y ser reconocidas, por querer visibilizar el trabajo de todas y por el interés de saber qué están haciendo en otros países las mujeres que hacen cómics ¿Por qué sólo las mujeres? porque para la mayoría que hace historietas hoy, la identificación con personajes femeninos o mujeres que hacen cómics fue el detonante de la acción creativa. Así como se dice que se requieren más referentes de mujeres científicas en las materias que se ven los colegios, para que las niñas estudien ciencia y no sientan que están haciendo algo masculino, de la misma forma nosotras necesitamos mujeres historietistas para que más chicas sientan ganas de hacer cómics y de hablar de otras historias, esas que están en la sombra porque nacieron del otro lado de los privilegios de género. La identificación con personas creativas motiva la acción creativa, la investigación y las ganas de consumir cultura. Recordemos que de esas ganas de consumir cultura nosotras obtenemos nuestros trabajos, como sujetas artistas, y esa adquisición de información cultural es la que permite la apertura mental hacia la diferencia, no sólo de relatos, sino también de nuevos cuerpos, identidades, países, lenguajes y mundos, al fin y al cabo.



Mientras transcurría el evento de las Chicks, habían más encuentros culturales relacionados a la historieta, que se desarrollaron durante esa misma semana. Obviamente quise participar de todos para poder conocer qué están haciendo las comiqueras y comiqueros en Argentina, tanto a nivel estético como narrativo.

 Bas y Power Paola.




Evento de Carnes Tolendas: en tierra Violeta, gracias a Mariela, pude conocer a otras historietistas que hablan sobre temas de género, política y lesbianismo. Que se autopublican en formato fanzine o que han lanzado sus libros hace poco:
Mora Saramson, Maia Venturini, Gato Fernández, entre otras.


El último día del evento ya estaba muerta de cansancio pero sumamente feliz. Creo que todo lo que aprendí comenzará a verse reflejado en mi trabajo. Vuelvo en Junio para el lanzamiento de la revista Clítoris.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

COMIQUERAS 1

Comiqueras: primer encuentro de autoeditoras de cómics.

Este año me invitaron a un encuentro de comiqueras en Brasil y me dieron ganas de que pasara algo semejante también en Chile, así que produje este evento junto a las chicas de @cogefe y @tetastristescomics que reunió a más de 20 comiqueras independientes de Santiago de Chile, Valparaíso y una invitada itinerante desde Venezuela.
Chicas que hacen cómics y que se autopublican en formato fanzine nos reunimos para compartir historias, conocimientos y aprender un poco del pasado de las comiqueras pioneras en Chile. Hubieron talleres gratuitos de cómic, charlas y una feria de venta de cómics, para que sigamos autogestionando nuestras obras. Se realizó en el centro cultural Infante 1415 en Providencia, un gran espacio cultural seguro y bien gestionado. Con amplios espacios para actividades culturales.
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Aquí adjuntamos el afiche del evento y el programa, junto a algunas fotos, la lista de comiqueras asistentes y dibujos que resumen lo que vivimos. Más una breve reflexión.






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Me parece super interesante que las mujeres cis/ trans / lesbianas/ etc. nos juntemos a conversar sobre nuestras producciones y a conocer un poco de la historia de las mujeres que han dibujado a lo largo de nuestra breve historia. Porque por lo que veo es super breve. Algunos nos cuentan que en los 80-90 habían algunas que dibujaban de-repente cómics y que luego desaparecieron, se pusieron a hacer cursos de yoga o se dedicaron a otras artes más rentables. Luego hay otras que dicen que comenzaron en el 2000 y que de ahí no han parado. La mayoría remite a haber tenido clases con la maestra Marcela Trujillo, quien fue la que las inspiró.
Durante las charlas, la frase recurrente fue "Las mujeres dibujan feo" y varias reconocieron tomar esa frase como herramienta de resistencia, diciendo: Mira, dibujo feo pero llevo 10 años haciendo historietas y no pienso parar. Otras decían que no es parte de la identidad de las mujeres dibujar mal, que también hay varias que dibujan como lo requiere la academia gringa del cómic, porque parece que no existe otra. Tal vez la realista europea. Melina Rapimán nos comentó que cuando inició tribuna femenina, varias chicas eran ilustradoras pero no sabían hacer cómics -porque acá no hay escuela de cómics y se ve como algo masculino/ñoño/nerd- entonces dibujaban en una página una ilustración grande y luego ponían un texto. Algunos desacreditan estos experimentos como cómics, pero hey, revisen un poco la historia del cómic po. Luego otras fueron aprendiendo sobre la marcha los ritmos y las viñetas y los globos de textos, hasta llegar a lo que se llama una viñeta clásica/académica. De estos experimentos aún podemos ver residuos en la nueva camada de historietistas chilenas, que dentro de nuestra ignorancia, usamos más bien la intuición para expresarnos en la página, usando, sin saber, los antiguos recursos de las protoviñetas de los primeros cómics. Incluso el estilo de lectura de las iconografías egipcias, que imitaban el movimiento, como en los fotogramas.


Foto de la revista Tribuna femenina editada por Melina Rapimán.



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Colaboradoras de la última edición Pelos.

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Creo que la discusión sobre dibujar Marvel o Aline Kominsky se disuelve si hablamos de UnderGround ¿Dónde están las mujeres en la historia del cómic chileno? Pos en el under, y aquí no hay reglas. Una dibuja como quiere y escribe sobre lo que se le de la gana porque para eso nos autoeditamos. Autoeditarse es experimentar y concretizar en el camino, porque vas viendo cómo queda impreso, si sería bueno rotular o escribir a mano, si ocupas tal o cual herramienta de edición, si te importa o no la moral. Pero no es fácil decir lo que se piensa, ni actuar como piensas, ni aquí ni en las altas esferas de la visibilidad, entonces si una no se censura, te censuran los círculos o el público. Hacen desaparecer tus redes sociales con todo tu material o simplemente no te seleccionan para los mega eventos de cómic, pero ¿Nos interesa estar ahí? Yo creo que cuando nos interese estar ahí nos vamos a morir, qué aburrido sería dibujar como ellos quieren o escribir sobre lo que ellos creen conveniente, aún así, varias de nosotras estamos interesadas en el mundo social y en paralelo, hacemos política, somos feministas, por eso nos interesa reunirnos y compartir conocimientos, dibujemos bien o no, nos conozca la élite o no. Entonces, este encuentro también puede ser catalogado como un acto político, ya que en nuestras bases no aceptamos historietas con contenido homoodiante, transodiante o que fuera sexista, porque no queremos que nuestra cultura siga tal como está: enferma y si no nos cree que estemos enfermos, es cosa de que salga de su zona de confort y mire las noticias. Muchas de nosotras dibujamos por el simple placer de dibujar, pero muchas también estamos interesadas en no replicar las mismas estéticas dominantes que construyen nuestras formas de vernos y de actuar. Muchas estamos interesadas en dar nuestras opiniones a través del dibujo, decir lo que pensamos abiertamente y crear espacios de seguridad para que esto ocurra. No le exigimos a las demás que lo hagan, pero si nos interesa mostrarle a las nuevas comiqueras que no es tan difícil aportar con un grano de arena a la diversidad de formas de ser, que no violenten el mundo de manera destructiva. Aunque si estamos interesadas en destruir algunas cosas, pero si se asustan, piensen en ésto ¿Qué movimiento artístico no destruyó algo del pasado? ¿Qué paradigma artístico no causó una nueva forma de mirar el mundo? Siempre le digo a la gente que se escandaliza con lo que digo que no es nada nuevo, que es super normal que algunas cosas mueran y que otras nazcan. Incluso nuestras mismas acciones pueden estar obsoletas, si miramos el avance de 30 años que nos llevan otras culturas.

Afiche y participantes:



Becoming Me
Ampato
Bicolor
Nikolo
Cämil Barrales Rojas
Me lo dijo unx TRUEK
Valetripas
Osa
lesbilais
Kather0ine
Devil Katy
Supnem
Nubearbol
Desobediencia Visual
Animal de Costumbre
Noir (De Cuneta Maldita)
D4GO ilustraciones


Se dice que lo típico en el cómic hecho por mujeres es la autobiografía, tal vez se refieran a la autobiografía explícita, porque desde que tengo memoria, toda creación artística siempre remite a algún recuerdo almacenado por nuestra biografía, somos como cajitas de historia ambulantes, mi cerebro es mi memoria, mi cuerpo es mi memoria/mapa material. Varias comiqueras nos sentimos muy interesadas en contar nuestras historias personales porque estamos ciertamente acostumbradas al diario de vida y hay algo en el hábito comportamental -nuestra educación de género recibida- que nos impulsa al intimismo, a contarlo todo. Cuadernillo que fue, en la historia de las mujeres y de algunos hombres, la única válvula de escape en las antiguas sociedades conservadoras, donde había que contarle todo al sacerdote y nada podía quedar para nuestra reserva. El diario de vida fue el primer acto político de resistencia de las mujeres, el primer documento sin censura que nos permite en la actualidad, conocer la historia de una época desde la visión subjetiva de un individuo y así armar el rompecabezas de las historias humanas. De ahí en adelante, cuando el diario de vida se volvió un género narrativo, sin ser reconocido como tal, que comenzó el escándalo. Qué escandalosa Bombal, qué impúdica Teresa Wilms., que publican sus intimidades. La gente las juzgaba pero devoraba sus diarios buscando aventuras sexuales o revelaciones de la aristocracia, porque las mujeres pobres ¿Escribían diarios de vida? No, nuestras abuelas del campo sólo labraban la historia en sus memorias orales y los relatos que pueden transmitirnos cuando se corta la luz eléctrica y no tenemos acceso a internet. De esta manera, la relación política, cómic, diario de vida, no la inventamos nosotras, existe desde hace mucho antes y ha llegado al campo, también, de los escritores y comiqueros hombres, trans o gay. Así que si quiere conocer un poco de la historia de las historietistas chilenas, busque nuestros diarios de vida en cómic. Una pionera en este tipo de relatos es Marcela Trujillo y una seguidilla de mujeres que se inspiraron en ella para llevar también sus diarios dibujados, ya sea de forma impresa o en web cómics.



La producción de historietas hechas por mujeres no es tan alta como quisiéramos, pero se mantiene en la punta del cañón como no queriendo extinguirse, dándole la mano a la ilustración como para poder sobrevivir, ya que del cómic difícilmente se puede vivir si no se le pone mucha energía y cuerpo. Usted puede revisa este blog y encontrarse con la entrada en donde vamos archivando a todas las comiqueras que vamos conociendo con contenidos que no sólo apunten a la diversión y a la superficialidad. No es malo divertirse, nosotras también lo hacemos, pero nos interesa aprender de estas mujeres y de su nueva visión de mundo.



Con la aparición de las mujeres fueron apareciendo a su vez, nuevas formas de representación de nuestros cuerpos y de nuestros estereotipos de género. Con el cómic autobiográfico apareció la fea, la gorda, la chica, la alta, la flaca y las mujeres eidéticas, esas venus de los comiqueros, con narices pequeñas y labios enormes, comenzaron a reinventarse gracias a la imagenería construída por nosotras. Nuevas imágenes corporales nos abren campos nuevos de posibilidades de ser y de sentirnos representadas y menos raras por ser distintas, por ser mujeres en campos que se creían masculinos. Aparecieron las mujeres que tienen hijos y dibujan con la guagua al lado, las que están casadas, las aventureras sexuales, etc. Aún así hay muchas que se sienten mal por dibujarse reales y creen que sus historietas venderían más si se adecuaran a las cuerpas que nos presenta la pornografía.

                                   
Dibujo de Marcela T.


Yo iría por la parte de no desacreditar ningún relato escrito por una mujer, porque constituye nuestra historia como comiqueras chilenas y latinoamericanas, incluso aunque fuera catalogado de fascista, ya que representa una forma de pensar que añade algo a la historia, aunque sea negativo, aunque ya estemos cansadas de ello. En el futuro quizás alguien pueda hacer una unificación de todos nuestros relatos esparcidos y permita comprender nuestra época de alta producción de historietas, y un poco más de historietas hechas por mujeres. El hecho de que no todas rememos para el mismo lado nos habla de no estar adoctrinadas y de que hay debate de opiniones. Sin debate, sólo estaríamos adormecidas en nuestros relatos cómodos.

Entrevista a Melina Rapimán






Me cansé de escribir. Chao.


Tribunas femeninas, números anteriores.

Bicolor, ex integrante y la única mujer que había en The cómic fome.

Fanzines que habían en #comiqueras2016

Público





Reseña del evento por Emma Truek

Video 

Referencias:
http://web.uchile.cl/vignette/cyberhumanitatis/CDA/vida_sub_simple3/0,1250,PRID%253D11721%2526SCID%253D11722%2526ISID%253D486,00.html